Octubre, 19, 2007

neblina

Esto está inspirado en una nube gigante que cubrió una noche de tabio

El espíritu de la naturaleza que en un instante se convierte en su piel,
le da mesura a su belleza.
Le restringe el acceso a la percepción estática, solo se deja poseer en el transcurso…

El espacio se reduce; la bruma esconde, y un algo escondido es una algo multiforme.
Estar en la neblina es estar entre el vidente y el invidente.
Se está inestable, y la inestabilidad fertiliza el miedo.

Los efectos de la neblina nos hacen creer que habitamos un espacio mental,
reduce nuestra existencia a un efímero impulso electromagnético.
Nos convertimos en una alucinación cerebral, en parte del agregado que sostiene un pensamiento.

Se siente como si se estuviera dentro de un sueño; por la relación de los efectos que son similares a los de un recuerdo, (la neblina nos transporta a una subjetividad momentánea) la totalidad aparece en segmentos borrosos que desaparecen en el desplazamiento.

La neblina le concede a la realidad la posibilidad de recrearse en cada desplazamiento sensorial.
Nutre la percepción con pequeñas dosis de información descontaminada de recuerdo y predicción.

Uno maulla

  1. qe viva la neblina y nosotros en ella tan inestables como siempre :D

k
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