los re-cuerdos II
Se canso de recordar de nuevo su nacimiento y abrió la puerta por tercera vez, no pasó a la otra habitación sino se quedo estático sin abrir los ojos, luego cerró la puerta con la fuerza del odio. Espero por un momento y cerro los ojos de nuevo para intentarlo una vez más, lentamente acerco su mano a la puerta y mientras la movía era más consciente de que era inevitable. Su estado continuaba igual, no cambiaba. Su memoria era la misma, con el, pero ajena a el, se apropiaba de las cosas primero, hacia que todo fuera un recuerdo. Esta condición lo mantenía inmerso en los escombros de una realidad ya recorrida, de residuos vivía y no soportaba más, tener que vivir sin un presente. El se movía y no recordaba el movimiento después de hacerlo sino recordaba el movimiento al mismo tiempo que lo hacia, su mente se encontraba entre el recuerdo y la predicción.
Abrió los ojos, detuvo su cuerpo como detuvo su mente, que recordaba una etapa de su vida; cuando intento salir de la cuna y no lo logro.
Continúo cerrando los ojos y descubrió que en todo lo que llevaba de vida, jamás había atravesado un límite sin ayuda, entonces se acerco de nuevo a la puerta y la abrió, pero esta vez mantuvo los ojos abiertos, observo y pensó, pensó y observo, esa habitación era diferente, era blanca y estaba escrita por todos lados.
Estando ahí, miro atrás y vio por última vez su habitación negra que permanecía totalmente vacía como cuando la habito por primera vez.
Cerro la puerta y decidido a permanecer por tiempo indefinido, se acomodo y comenzó a leer…


eso es inspiracion