Septiembre, 19, 2008
Para expresar cada emoción
se necesita de un determinado
despliegue de tiempo en el corazón,
un tiempo que ubica detrás de cada palabra
un preciso número de pulsaciones
Todo lo que más se siente
tarda mucho en escribirse,
y cuando no se escribe
es porque la cantidad de latidos
que necesitan las palabras sentidas,
abarcan más de una vida.
Agosto, 3, 2008
Ruido es todo lo que no se quiere
escuchar como música
porque detrás de cada frente arrugada
hay un compositor, un creador,
un suspiro
que justifica la más mínima existencia
Detrás de cada ceja derrumbada de piel
hay flores que tienen en sus pétalos
el anhelo de todos los impresionistas,
vida que comparte un mismo corazón
que pausa la realidad con cada latido,
increíbles tormentas electromagnéticas
que pueden desbordar la sangre
de un preciso cuerpo receptor
Detrás de cada pestaña mojada,
hay un hermoso ritmo que viaja
enredado bajo piel,
un ritmo que camina en la vida
y corre en el amor.
Mayo, 21, 2008
El placer
no esta en la voluptuosidad
de un cuerpo
sino en la voluptuosidad
de su consciencia
Mayo, 14, 2008
II
Movimiento de peso y muerte
que hace reaccionar a otro cuerpo
con sutiles movimientos de vida
en baile sensible
Pulmones elevando muslos
y esparciendo violines
en torsos autores;
torsos que imprimen
sonidos en piel
Orquestas pisoteadas en baldosas;
¡mugre que bajo un tacón es sinfonía!
oídos tapizando
instrumentos en linóleo,
voces enganchadas
y estiradas en el aire,
oboes acariciados con la zuela
y consumidos en sudor
Tímpanos vibrando en los tobillos;
dibujando caderas en el suelo.
Mayo, 12, 2008

El problema no es comer muerto sino hacer de su sufrimiento un ingrediente.
Enterramos hambrientos el tenedor en un ecosistema que dio vida, que entrego sus gemidos al universo, que vistió su piel con manchas que parecían sombras de nube capturadas, o continentes de planetas soñados, que convirtió el pasto en desayuno blanco…
Mordemos un cuerpo que alguna vez acarició nuestra mano con su lengua, masticamos atrozmente las mas puras sensaciones, pasamos por nuestra garganta los retazos molidos de una madre, saboreamos la tortura con la misma saliva con la que besamos, hacemos de nuestro estómago la mas asquerosa fosa común.
En un restaurante le hacemos a la consciencia lo que en un matadero le hacen a un animal. Nutrimos células con horribles gritos, nos movemos con el peso de almas ajenas, pensamos con energía saturada de dolor, ¿cuanta crueldad circula nuestras venas?.
Para todos ellos, nuestros hermanos de lenguaje sutil y alma salvaje, de miradas inocentes y profundas como el amor; el humano se ha convertido en su mas insoportable pesadilla erguida.
Somos monstruos perfumados que desmayan epidermis con gestos de apetito,
monstruos que con un bostezo absorben la vida de todo un planeta,
monstruos con mandíbulas polifacéticas y dientes que d e s p e d a z a n
las mas hermosas voluptuosidades de la naturaleza.
¡¡La muerte nos mantiene vivos!!
Mayo, 8, 2008
El silencio
es el corazón
de la consciencia.
Las flores del cerebro
solo se alimentan de la concentración de los sentidos,
crecen y untan sus pétalos del color
que la estación anímica proyecta;
a veces en las mejillas
solo crecen rosas.
Sus aromas
llegan al mundo como palabras
que pocas narices
pueden percibir.
Existen palabras diminutas, suaves y tímidas
que tienen la fuerza para arrancar a un corazón
de su prisión venal,
existen palabras que memorizan
los latidos de toda una vida,
existen palabras que solo saben
volar en un estómago,
hay palabras mas profundas
que el mar,
porque
en cada palabra
hay un GRITO de alma
Abril, 19, 2008
Espero que el alma
cansada de subir
escaleras electromagnéticas,
encuentre un ascensor celular
abierto y funcionando.
Mi cuerpo se inunda
de carne,
y mi alma arrinconada
en el cerebro
no encuentra la sensación
de escape.
El organismo
ya no es amable
con mi corazón
En mis labios
la vida se empieza
a deshidratar.
Abril, 9, 2008
Escribir
es hacer que la sensación
se vuelva músculo.
Abril, 4, 2008
Un espacio compactado
por el metal
se reducía para amplificar
las sensaciones
de dos seres que inevitablemente
se acercaban.
Uno de esos seres
sentía el magnetismo
de los pensamientos y
la temperatura del espíritu
del otro ser
debilitar su hombro derecho.
Su corazón se volvía
cuerpo; lo sentía disuelto entre
sus venas y actuando
como neurotransmisor.
Sentía a sus pensamientos
palpitar.
Su cuello dolía,
pero las caricias de millones
de fibras que se enredaban
en su oreja
creaban el olvido de grandes
porciones de cuerpo;
lo reducían a mejilla, oreja, hombro y mano.
(La música intervino y en un movimiento
abrupto el otro ser decidió abandonar
el hombro y dibujar en el vidrio empañado
el símbolo del infinito).
El ser sintió la ausencia de las
sublimes sensaciones en su hombro
y decidió mirar el vidrio.
En ese momento el otro ser borró
el dibujo con un solo movimiento.
Al ver esta reacción,
él asumió que a ella
no le gustaban las
artimañas del universo.
Marzo, 12, 2008

Ágiles y sigilosos, se mueven sobre los fragmentos de mar petrificado con dirección triangular que protegen a los humanos de la tempestuosa sensación de ser invulnerables ante el infinito. Caminan y miran el profundo universo con la misma emoción con la que miran las coreografías que el viento hace con alguna débil hoja, y juegan, porque no hay una teoría del movimiento, solo hay una acción que activa el magnetismo de sus músculos y sus pupilas, para saltar y dejar que la fuerte atracción del movimiento mas complejo los haga volar, y de pronto sacar las uñas.
Maúllan, y el sonido se confunde con el del llanto de un bebe; cuando esto sucede los humanos abajo en sus camas se encogen y se duermen abrazándose las piernas y tocándose el pecho con las rodillas, los pocos que duermen derechos son los que no escuchan a ningún gato o los que no amaron un vientre.
Los movimientos de sus colas son las señales de sus emociones, sienten en su eléctrico pelaje el verdadero placer de la caricia y lo que es ser el territorio de diminuta vida que se alimenta del fluido que circula por sus cuerpos, diminuta vida que muere en algún baño químico o en el veloz movimiento de una pata trasera.
Dejan pelos en todas partes, para expandir sus pieles y ampliar la sensación de la caricia.
Duermen en posiciones misteriosas, ronronean y con sus bigotes parecen orgánicos instrumentos musicales que son tocados por una fuerza invisible, muy sutil.