Maullar
Sangre y mundo
Esta versión me gusta más
Cuando mis ojos
no ven lo que se ve que están viendo
viajo en el tiempo encarnado
Para ubicar
deliberadamente
galaxias imposibles
en el infinito espacio de mi mente
Y me quedo (mientras millones de eyaculaciones
le hablan de muerte al pueblo)
viéndolas sin verlas
en la súbita cinematografía interior
donde el poder
es efectivo y afectivo
El hombre
Ezthio saguro,!
elk diennro
us mús inputante ku la vada.
El humano
Mis pensamientos son el orden
de mi ramificación sanguínea.
Son el rechazo a la pulsión
de un corazón primitivo.
El hombre
No,
no mo inputa la murtar
di mus ermones.
soli mo inputa la placentea vada
di mo carpue.
El humano
El yo es la fractalidad
del cuerpo
El hombre
La murtar us elk óxito
di mo ecobonía
El humano
Con mis ojos mentales
puedo ver en un segundo
lo que tú
tardas
toda una vida en ver.
Yo pienso,
tú
te arrepientes
Mis ojos se abren y la memoria comienza el día dentro de mi.
Me levanto consciente de que mi cuerpo y todo lo que lo rodea es reciente, original, inmediato. Lo sé, no lo discuto a pesar de sentir que todo es igual. Siento las mismas ganas de seguir durmiendo, me levanto. Siento la misma hambre, desayuno. Siento las mismas necesidades, voy al baño. Me lavo los dientes y me quedo mirando al actor que frente a mi protagoniza con increíble verosimilitud mi rutina. Dejo de mirarlo, escupo la mierda blanca que me deja un olor en la boca a corporación, luego vuelvo hacia el actor que me mira como yo lo hago. Nos miramos, me miro. Cierro los ojos, paso una toalla sobre mi rostro… Lentamente… Como si fuera mi ultimo contacto con el mundo.
Salgo del baño, el actor muere.
Continuo, empaco y cargo las cosas que casi siempre cargo. Salgo de la casa; veo a las mismas personas en situaciones diferentes y las mismas situaciones con diferentes personas, veo todo en el mismo sitio desde el mismo sitio en el que siempre veo todo en el mismo sitio. Renuncio, pienso, camino. - Hace buen día, sorprende que el planeta aún sonría en su agonía- Siento.
Continuo, giro en la esquina, continuo, giro en la esquina, continuo… Me detengo, en el lugar donde este día y a esta hora me detengo. Espero…
Llega, me subo. Miro a los demás mientras me sostengo de un tubo, busco un puesto al lado izquierdo con ventana, lo encuentro y me siento. Me acomodo y dejo caer mis ojos al paisaje abstraído por la velocidad, los dejo caer al impresionismo encarnado en el rectángulo transparente que refleja sutiles trazos de mi rostro.
Abro la ventana y el viento me golpea como una estampida de fantasmas, lo disfruto… Decido cerrar los ojos y me gusta. Al fin siento que efectivamente hoy, es otro Día.
Cada vez que no puedo escribir algo,
siento que un minuto de mi corazón
a muerto.
<3;D :D :P :) :l :¿ :0 :( :’S
Los estados de ánimo
son consecuencia de la ubicación que tiene
cada una de nuestras personalidades
con respecto al corazón
Unas veces somos mercurio,
otras
plutón.
Sucede… Los espermatozoides de las nubes caen;
millones de puntos de sonido invaden el mundo
con la corporeidad de un cielo encarnado
por el estrujante agrietamiento lumínico
del tiempo.
Pg. 9 (Entre Actos)
Noche amplia,
afectación de un silencio
temido
por la substancia del día
Abrazaba a otro cuerpo, sentía su calor, su vida. Permanecíamos juntos, sin tiempo… Eramos dos cuerpos viviendo como uno.
De un momento a otro el cuerpo que abrazaba se levanto y se fue… No me impaciente, sentía que volvería, así que me quede esperando… seguí esperando… hasta que fui consciente de que esperaba ya despierto en la realidad humanamente universal a ese cuerpo. Estaba acostado en mi cama, en la oscuridad, esperando… ESPERANDO a alguien irreal.
Fue muy emocionante, porque pude entender que un sueño lúcido no consiste en despertar dentro de sí para habitar el sueño mismo, sino despertar en la realidad con el sueño aún vivo en la superficie sensorial del cuerpo; de esta forma la realidad se vuelve por un corto momento, sueño.
Solo dura unos segundos porque es como sacar un pez a la superficie a contemplar el otro mundo sin que alcance a sufrir.
Dura el tiempo que dura toda sensación absoluta; segundos.
Los cuatro ojos recorren el espacio, mientras el tiempo toma el silencio de ambos y lo coloca por encima de ellos. No hablan… Ni tienen el deseo de propiciar absurdos esfuerzos interiores en hacerlo, solo hay silencio, un silencio que no los incomoda, (siguen ahí los dos) pero que tampoco disfrutan (no resisten un segundo de casual alineamiento de sus ojos).
Algunas palabras esporádicamente saltan de sus cerebros a sus lenguas y se comunican, se podría asegurar que los dos hablan, pero… dentro de ellos, el silencio sigue siendo el mismo; ¡ellos no son los que hablan, es el mundo a través de ellos!.
-Y… Que más!
-Bien… Y tú?…
Hay silencio. Sonríen, se molestan, se quedan quietos. Hay silencio. El tiempo se empieza a convertir en la necesidad de regresar con los demás, de estar rodeados por otras voces, por otros corazones, por otros mundos… De estar fuera de los dos, sin apartarse el uno del otro.
Se levantan de las sillas y caminan… No sobre sus mundos, sino sobre EL mundo. Atraviesan lugares llenos de cuerpos desconocidos para ese presente. No miran el cielo, no miran a alguien que los miraba, no miran esa sombra con forma particular que ya quedo atrás, no mira(n).
La imagen interior del futuro lugar al cual quieren llegar se yuxtapone a la poética de todo lo que sucede en sus respectivos aquí y ahora. No detectan, no se detectan… Esta noche son personalidades con dificultad para comunicarse y con facultad para sentirse.
Se quieren.